miércoles, septiembre 26, 2007

Seguridad laboral, o lo que se aprende mirando por la ventana

Un día cualquiera en la oficina, escuchas sonidos en el patio interior, miras por la ventana, y aprendes una valiosa lección de bricolaje/construcción.

Lección de hoy: cómo pintar una pared de patio interior.

La pared es de un edificio de seis pisos de alto y unos diez metros de ancho. Sin ventanas, todo una superficie continua de ladrillo.

Materiales necesarios:

  • sprays de pintura
  • cuerda de escalada
  • pañuelo blanco
  • chancletas de playa
  • silla de plástico para terraza

Pasos:

  1. Anudarse el pañuelo a la cabeza.
  2. Ponerse las chancletas en los pies.
  3. Cortarle las patas a la silla.
  4. Pasar la cuerda de escalada bajo los brazos de la silla.
  5. Sentarse en la silla y que otro colega te descuelgue poco a poco desde la azotea, mientras tu vas pintando con el spray. Lo único que te sujeta para no caer quince metros a plomo es una cuerda atada a los brazos de una silla de plástico. Teniendo en cuenta eso, tampoco merece la pena que te pongas mascarilla para la pintura. Paqué.
  6. Subir, desplazarse dos metros hacia la izquierda y volver a empezar.

(Lo del pintor en la silla sucedió hace un tiempo; la anécdota más reciente de nuestro patio de interior son las prácticas de gaita. La primera vez que la oí pensé que era un gato que sufría mucho.)

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