lunes, enero 15, 2007

Cuando no quieres hablar con tu cliente

Empresa conocida de telecomunicaciones en España. Su principal mercado es ofrecer internet a particulares. Intento acceder a la información para clientes por internet. Y me encuentro con una web tan saturada de animaciones, botones, links de colores y ¡publicidad! (por dios, ¡publicidad de otras empresas en tu web corporativa! ¿Y luego quieres que crea que eres serio?)... repito, una web tan saturada, que para encontrar el área de clientes he tenido que darle a Buscar en mi navegador y buscar la palabra “Clientes”. Nunca jamás había tenido que buscar un enlace de esa forma. Inexplicable, teniendo en cuenta que el enlace que busco es uno de los objetivos principales de la página que estoy viendo. En otra ocasión diferente llamo al servicio de atención telefónica. Hablo y trabajo durante quince minutos con un técnico. Por un dato que nos falta tengo que colgar y llamar un rato después. Me atiende otra operadora y le digo que ya hablé con un compañero suyo, que si quiere pasarme con él, ya se sabe mi problema y dónde lo habíamos dejado... “Lo siento pero no puedo pasarle con otro compañero”. Falso. Puede hacerlo perfectamente (la tecnología para pasar llamadas existe desde hace un siglo). Lo que pasa es que sus jefes no quieren. Alguien ha definido un procedimiento tal que un operador y un cliente que se conocen y pueden resolver un problema con facilidad, no entran en contacto si no es de casualidad. Es un servicio de atención al cliente que tiene como premisa impedir a sus clientes ser atendidos por alguien que ya les conoce. Luego la gente habla mal de ti por internet y te preguntas porqué.

1 comentario:

palabrita dijo...

¡¡¡Genial!!! Totalmente de acuerdo contigo, hoy sigue siendo cierto y mucho me temo que será permanente actualidad por los siglos de los siglos....

Te he descubierto por casualidad -como "casi" todas las cosas buenas- y me gustas mucho, tienes un estilo directo y claro que ya se adivina al ver tu foto. Gracias.

Un saludo

Palabrita